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Erbló de Paco Rebolo... la última frontera.

LANGOSTINOS SUNTORY

Dentro del mundo de la langostinología existen variantes que nos hacen deleitarnos amén de con el gusto, con la contemplación de una perspectiva harto grata a la vista. Así, los langostinos rellenos o al “estilo Suntory”, receta del chef y estrella televisiva Hang Fai Chiu Chi, cuyo programa “Oriental y tal” es todo un acontecimiento que recomiendo con auténtico fervor.

Ahí vamos, nos aprovisionamos con: dos langostinos grandes por persona, puñaito de gambas, cebolla, maicena, dos pimientos del piquillo por persona, mayonesa, pasta de rollitos de primavera, nata, mantequilla, brandy, maicena, caldo de gambas.

Y se hace la salsa por un lado y los bichitos por otro. La salsa es simple aunque yo la enredo un poco (para variar) puesto que hago un sofrito de cebollas muy pochadas, casi llegando a lo inane existencial. Ahí se echan las cabezas y las cáscaras de los langostinos y se flambean con un vaso generoso de brandy. Le echamos un pelín (nueva medida culinaria) de tomate frito y los pimientos del piquillo, le añadimos el jugo de hervir las cabezas de las gambas y las cáscaras de éstas, lo trituramos todo y lo pasamos por un buen colador. Sólo nos queda añadirle una pizca de mantequilla y algo de nata, calentamos y ya está. Espesita, aromática y hasta cuenta buenos chistes.

Por otra parte hacemos cortes transversales en los langostinos (a los que les hemos dejado las colas) y los presionamos con cuidado sobre la tabla para que queden como si fueran hojas abiertas. Trituramos la cebolla, las gambas, añadimos mayonesa al gusto (mejor si la hacemos con algo de salsa de soja) y pizquita de maicena. Cogemos los langostinos como si estuviéramos rellenando boquerones, uno arriba y uno abajo (los dos de lado es algo que contraviene los principios de la geometría euclidiana y además se saldría el relleno; los dos abajo es casi inmoral) y en el centro ponemos la mezcla que hicimos con las gambas. En este momento nos tomamos una cerveza y cogemos la pasta de rollitos, la partimos por la mitad y depositamos los langostinos con su relleno de forma que quede la colita por fuera y los freimos en aceite muy caliente.

Ya solo queda poner la salsa como cama, cortar los bichitos en dos o tres trozos con elegancia y donosura y disfrutar de los placeres que sólo algunos crustáceos decápodos pueden proporcionarnos.

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